Todavía lo recuerdo como si fuera hoy…
Las cuatro: Ananda, Paloma, Anita y yo, amigas de la infancia y de la vida, llegamos al camping Puerto Patriada un medio día de sol espectacular, rayos dorados se reflejaban sobre las aguas calmas del lago.

Paloma, Anita y Andy en la playa del Lago Epuyen, Puerto Patriada
Armamos la carpa sobre la playa, Camping Patriada, a orillas del lago, ordenamos todo y salimos en busca de leña para armar la fogata que nos daría calor por la noche hasta que decidiéramos irnos a dormir. El Camping Patriada es el primero, el circuito del Lago lo rodea hacia la derecha, al sur.
Cuando regresamos con una buena cantidad de leña decidimos tomar un descanso y recostarnos bajo el sol a broncearnos un poco. Aprovechamos para sacar fotos y recordar viejos tiempos…
Mas tarde llegaron al campamento unos amigos que decidieron instalarse mas adelante., en el camping de “Kin-Kin”, que linda con el camping Patriada. Ya con la caída del sol fuimos a recorrer los alrededores y sacar fotos del hermoso paisaje del lago que se puede apreciar a esas horas de la tarde.

Anita y Andy a pleno sol en Puerto Patriada
Volvimos a nuestro campamento e hicimos la fogata para cocinar lo que seria nuestra cena y reponer energías tras un largo día entre amigas, risas y recuerdos…
Después de comer nos fuimos al campamento de nuestros amigos para seguir disfrutando del paisaje de la noche. Juntos fuimos todos a la playa y no tuvimos mejor idea que meternos al agua en plena noche, con la luna reflejada en las tranquilas aguas del lago… Utilizando antorchas, que nos alumbraban desde la costa, pudimos disfrutar del momento a pesar del agua que estaba un poco fría.

El Lago Epuyen
Luego de compartir risas y bromas entre amigos, nosotras decidimos regresar a nuestro campamento para descansar, nos esperaba otro largo día de excursión.
A la mañana siguiente nuestros amigos decidieron regresar a El Bolsón, pero nos encontramos con cinco amigos mas que ya estaban en el camping “El faro” hacia dos días, este camping se ubica un poco mas adelante que el camping de Kin-Kin.
Por la tarde seguimos regocijándonos con la belleza del lago y sus alrededores, pero se notaba que el clima calido no nos iba a acompañar por mucho mas, somos de El Bolson y comprendemos algunas señales de la naturaleza. Se aproximaba una leve pero fría llovizna.

Luchi de vuelta en El Bolson
De todas formas intentamos disfrutar el tiempo que nos quedaba de campamento: Hicimos juegos, tomamos mates, o simplemente conversamos. Algunas por ratos se iban a dormir, mientras que otras no se cansaban de recorrer los camping.
Tipico de campamento
Llegando la noche nos peleábamos por quien iba a cocinar, quien armaba el fuego y quien iba a buscar leña, ya estábamos medios cansadas pero con ganas de seguir divirtiéndonos. Pasada la comida, llegaron visitas, nuestros amigos vinieron a nuestro fogón con el fin de compartir más de diversión, armamos una enorme fogata e hicimos típicos juegos de campamento… Luego decidimos ir hacia el lugar de ellos para seguir variar… por desgracia empezó la llovizna y cada uno partió para su carpa a refugiarse del frío.
Al otro día cuando nos despertamos, decidimos levantar campamento y regresar a nuestras casas, pero muy contentas por la comodidad y la buena onda que brindaron los encargados de camping.
Todos mis recuerdos de Patriada quedaron guardados para siempre en mi corazón, jamás voy a olvidar la experiencia. Quizás no se refleje en el relato, pero usen la imaginación, algunas las situaciones que describo en pocas líneas para nosotras se hicieron eternas y lo fueron mientras transcurrían.
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